18 de mayo de 2016

NO ES UN ADIÓS


Hay días que cuando te levantas de la cama no llegas ni a sospechar el giro que está a punto de dar tu vida.

Pienso a menudo en esto. Pueden pasarte cosas malas pero también cosas buenas.

Hace unos días me pasó. Me pasó un tren. Un tren de esos que solo pasan una vez en la vida. Mi pareja me despertó. Me zarandeó para que me diera cuenta de la oportunidad que se brindaba ante mí y me dejé llevar.

Desde entonces vivo en una montaña rusa donde sube la emoción y baja el miedo, sube la ilusión y baja la expectación.

Después de muchos excels he decidido coger el tren. Mi vida ha cambiado. Mi vida y la de mi familia. No tan solo he decidido volver a trabajar sino que además cogiendo las riendas de un negocio ya en marcha. 

Adiós a cualquier posibilidad de homeschooling, adiós al estar con mis hijas 24 horas, a partir de ahora lucharé por conciliar pero también me podré realizar. Estaré al frente de un proyecto precioso que arrancaron en su día otras dos madres con mucha ilusión. Tengo muchas ideas y muchas ganas. 

Venderé productos que hemos hecho servir en casa como mochilas ergonómicas o pañales reutilizables y también organizaré cursos y talleres sobre temas de esos que nos interesan a las madres y los padres como la lactancia, juegos alternativos, la salud, la alimentación...

Es como si este blog hubiese traspasado la pantalla del ordenador para convertirse en tienda física. En algo mayor.

Algo mayor donde focalizaré mis esfuerzos, mi día a día y, sinceramente, no sé que haré con este espacio... siempre he pensado que el blog es como un libro que le escribo a mis hijas para tener un recuerdo de estos años. Años que pasan tan rápido, se transforman tan rápido, que es imposible retenerlo todo en la memoria. 

Así que es probable de vez en cuando vuelva con alguna entrada personal pero a partir de ahora donde hablaré de productos que encuentre interesantes, de actividades chulas, donde colgaré los diy etc. será en el blog de La Panxamama. Allí me podréis encontrar cada día, allí os espero ;)

21 de abril de 2016

¿SE RESPETA LA CRIANZA?


Siempre recordaré un día que me fui sola al supermercado en Polonia con Alexandra, de apenas tres meses, colgada en el fular. Tan solo quería comprar un par de cosas y cuando vi la larga cola que había para pagar se me cayó el mundo encima.

Pero de repente se me abrió el cielo cuando me llama la cajera para que me salte toda la cola y tenga preferencia para pagar. Nadie dijo nada y todos me dejaron adelantarme. Casi le doy un beso en los morros a la chica por tener esa consideración hacia mí y desde entonces me pregunto muchas veces por qué en este país no se actúa igual.

No soy muy aficionada a los centros comerciales pero en Polonia en invierno casi que era la única opción que yo conocía. Además habían aparcamientos reservados cerca de la entrada para madres con bebes,
las típicas zonas de juego y espacios reservados para lactar y cambiar a tu bebé.

Aquí he vivido situaciones en las que estando con un bombo considerable, dolor de ciática y un bebe de año y medio en el carro, lejos de ayudar, alguna gente si se me podía colar en la tienda no dudan en hacerlo.

Como vivo en un pueblo tengo que coger el coche para ir a hacer cualquier cosa, pues resulta que si no quiero pagar tengo que aparcar en las afueras de la ciudad y empujar el carro hasta mi objetivo porque todo el centro es zona azul. ¿Tanto costaría hacerle una tarjeta a embarazadas y padres con bebés que les permitiera aparcar en zonas azules sin tener que pagar? ¡Ah no! Que entonces se dejaría de recaudar dinero...

Eso por no hablar de un día en Barcelona que por despistarme y no poner tique, pensando que era una hora que no se pagaba, se me llevó el coche la grúa más rápido de lo que canta un gallo y me tocó empujar el carro y el bombo hasta el depósito. ¿Nadie piensa en los perjuicios que suponen estas acciones que llevan a cabo los ayuntamientos sobre los ciudadanos? Perdonen, que ya pagamos muchos impuestos, podrían ofrecernos algunos beneficios y revertir ese dinero en nosotros, ¿no?

¿Y la empresa privada? ¿Cuantos locales con cambiador conoces? Cuantas veces me ha tocado dar de mamar sentada en el water si quería un poco de intimidad y tranquilidad... ¿De verdad tanto cuesta habilitar un espacio para estos menesteres tan menostenidos?

Yo alucino porque nacen niños cada día pero la sociedad parece que solo los tiene en cuenta para el consumo, no como el futuro que hay que cuidar. No hay zonas habilitadas ni en supermercados, ni en mercados municipales, ni cerca de los parques, ni en ningún lugar. El único sitio que conozco donde se mira por las familias es en los centros de Ikea y me indigna enormemente cuando veo que la gente con coches grandes (o ni eso) ocupa los espacios reservados para aparcar las familias. ¡oiga! ¡Que no es un capricho! Que a mi un espacio mayor y cercano a la puerta me ayuda mucho con la logística. Los minusválidos tienen plazas reservadas y respetadas en todas partes pero ¿quién respeta a las embarazadas y los padres?

Si pudiera de verdad que arrancaba una campaña para hacer visible lo que a mi entender es una deficiencia flagrante del sistema, que da la espalda a la crianza, cuando, no nos equivoquemos, al mundo hemos venido a perpetuar la especie. Simple y llanamente. Según mi punto de vista unos padres gestando, alimentando, acompañando a sus hijos,... deberían ser altamente respetados porque en sus manos está nuestro futuro. Y no estamos hablando de ninguna nimiedad, que es un trabajo muy duro. En cambio cuando eres padre o madre vives casi a diario situaciones donde ves como se te ignora, se te mira mal, se te juzga a la ligera o incluso ni se te respeta.


31 de marzo de 2016

LULA


Sinceramente nunca había pensado que podría haber tanta conexión entre hermanas tan pronto. Con solo un mes de vida a Frida se le iluminaba la cara cuando su hermana estaba cerca.

Durante este año Alexandra ha ido acercándose cada vez más a su hermana y ahora, pese a todo, creo que ya no se ven solas.

Alexandra rebautizó a Frida como Lula y quería estar con Lula. Dormir con Lula. Cuidarla. Darle besos, abrazos... Y a Lula se le dibujaba una sonrisa de oreja a oreja algunas veces y otras se enfadaba porque la pesada de su hermana no la dejaba dormir.

Ahora Alexandra ya sabe pronunciar Frida (más bien "Fía") y las dos se han ido haciendo mayores. Lula se mueve más autónoma (se desplaza arrastrando el culo), es más visible y eso Alexandra no sé si lo ha acabado de encajar bien...

Con Alexandra hemos tenido una reciente época de pegar a su hermana para llamar la atención y ahora lo que quiere es imitarla. No quiere caminar. Le gusta que la coja en brazos mientras pone morritos y dice que es un bebé.

Muchas veces me he sentido triste pensando que Alexandra demasiado pronto ha perdido la exclusividad de sus padres y me sabía mal verla jugar sola cuando no podía estar con ella, ya que había de atender a Frida. Ahora ya no me pasa tanto. Cada día que pasa me doy cuenta de que aquello que se pierde por un lado se gana por otro y que un hermano es el mejor regalo que te pueden hacer.

Podrán ser compañeras de vida. Aprender mucho la una de la otra y compartir cosas juntas que nunca lo harán conmigo ni con nadie más.
 
 
 

24 de marzo de 2016

DIY: CINTAS DEL VIENTO WALDORF


Rosa de Malviatge fue la primera en hablarme de las cintas del viento o varitas del viento Waldorf y me enamoré enseguida de esta manualidad pero decidí esperarme a hacerlas.


Ella me pasó el enlace a Educación Creativa donde las hacen con diferentes tonalidades de un mismo color pero más tarde vi las de Sonia de Mi pequeño mundo gira y decidí copiarme, así que he hecho que un mismo aro incluya toda la variedad cromática del arco iris.

Los elementos de juego Waldorf se caracterizan por estar dirigidos a transmitir experiencias sobre la naturaleza. Con éste en concreto trabajamos elementos físicos como el equilibrio, el movimiento, la velocidad, los giros,... mientras jugamos con el viento.

 
Es una manualidad súper sencilla. Tan sólo se necesitan aros de madera (como los de las cortinas) y cintas de colores.

La medida ideal para los peques es que las cintas hagan dos metros y medio, que al atarlas por la mitad quedaran con una largura de poco más de un metro.  


He esperado hasta ahora para hacerlas para poder celebrar la llegada de la primavera de una manera muy especial. Y para ello nos hemos ido a la playa a hacerlas volar. 

Justo este año la primavera ha llegado con días un poco grises y lluviosos así que ha sido perfecto evocarla haciendo volar los brillantes colores del arco iris.


Tengo que añadir que para mi sorpresa las cintas están dando en casa bastante juego. Alexandra no es muy de juguetes pero las tengo colgadas en un lugar visible y tanto a ella como a Frida les gusta tocar las cintas y hacerlas volar o enrollárselas.

 

17 de marzo de 2016

NO VOY A TENER MÁS HIJOS


O quizás sí. En casa somos tres hermanas y siempre he pensado que sería genial tener tres hijos. Un hermano es el mejor regalo pero ahora mismo tengo muchas razones por las que no me veo con corazón para tener más hijos. Así que antes de que se me olviden y me dé por volver a quedarme embarazada de nuevo voy a enumerarlas:

Pese a que no tengo malos embarazos tampoco puedo decir que soy de esas que no se enteran. Se me hacen pesados. En el segundo lo pasé fatal por no poder jugar ni casi abrazar a Alexandra y encima en uno acabé con ciática y en el otro con lumbago.

No quiero volver a parir. Parir es un mal trago que hay que pasar sí o sí. Estoy contenta de como fue el parto de Frida pero es horrible el dolor, así que mejor no volver a vivirlo.

Los entuertos van a más. Con Alexandra casi ni me enteré pero con Frida fueron unos días de intenso dolor. Pensar que con cada embarazo van a más no me da nada de buen rollo.

He superado los dos embarazos casi sin estrías ni varices así que mejor no tentar la suerte con un tercero. Ya tengo bastante con mi barriga fofa.

El segundo parto suele ser rápido pero el tercero dicen que ya no. ¡Uff! Mejor no probarlo...

Si me cuesta poder estar por dos niñas no me imagino con un tercero. Soy de esas madres que le dedican a sus hijas 24 horas y todavía me faltan horas para poder seguir disfrutando. Me da pena no poder estar al 100% por cada una de ellas, así que no tengo ganas de pasar del 50 al 33,3%.

Pese a que disfruto mucho, mi actual trabajo no tiene vacaciones, y como soy humana tengo ganas de una cena relajada con mi pareja o una escapada de fin de semana. Me da mucha pereza pensar en volver a liarnos con otro bebé una vez las peques sean mayores y las podamos dejar tranquilamente con los abuelos o quien sea.

La lactancia tiene algo mágico pero también es muy dura. Sinceramente tengo ganas de ser autónoma, poder ir a tomar una copa tranquilamente sin niños después de una cena con amigas, de hecho... ¡¡quiero tomarme una copa durante la cena!!

Con un tercer hijo creo que ya no saldría nunca de casa. Bañeras, almuerzos, cambios de pañal, preparar bolsas y mochilas... antes para salir a la calle bastaba con una duchita, camiseta y bolso. Ahora es un ritual interminable con peleas incluidas que dura tanto que creo que si le sumamos un tercero hijo en discordia se solaparía la hora de salir con la de volver a casa.

Actualmente necesitamos tantas cosas y hay tanta legislación que tener tres hijos implica un salto importante. En el tema transporte por ejemplo te ves obligado a comprar un coche donde quepan tres sillitas homologadas y eso es un coche muy grande.

No es tanta la ayuda que recibes por ser familia numerosa como para compensar nada.

Los hijos cansan ¡¡y envejecen!! ¡Lo tengo comprobado! Como dice mi pareja puedes mirar a un padre y ver su grado de implicación en sus hijos por el nivel de sus ojeras, arrugas o canas. Nadie dijo que fuera fácil pero tampoco nadie dijo que esto cascara tanto.

Actualmente estoy pasando por una época muy dura de mucho cansancio y encima dormir poco y mal. Lo peor es que ya llevo mucho tiempo así entre unas cosas y otras... ¡Necesito dormir más de tres horas seguidas! ¡No un tercer hijo!
 
 
Leer un libro, engancharme a una serie, comentar blogs, una bañera con velas, una noche de fiesta, una conversación en la mesa, cuidar plantas, hacer yoga, ir a clases de danza, una copa de vino relajada, comprarme ropa, dormir,... esas pequeñas cosas que ahora mismo echo de menos <3 
(imagen extraída de mi tablero de Pinterest "Quiero perderme un ratito!!!") 
 

10 de marzo de 2016

ALEXANDRA 2 Y MEDIO

















Traductor que puede ayudar al lector:
CUNTENT = CONTENTA
YUYU = YOGUR
PETIT =  CHUPETE (antes conocido como MAMMA)
PITZI = PATRI
LULA = FRIDA
COSA = ROSA
TITIS = CAPGROSSOS = CABEZUDOS
CACAU = CACAO = CHOCOLATE
TORORO = TOTORO (antes conocido como COCÓ)

*Muchas de las fotos son extraídas de mi Instagram.

3 de marzo de 2016

DIY: SHAUN THE SHEEP


Desde que le enseñó su tía la serie de animación por stop-motion Alexandra no hay día que pase sin pedir ver el Shaun. Se sabe los capítulos de memoria pero ella sigue con los ojos clavados a la pantalla.

Así que inspirándome en Pinterest se me ocurrió hacer un Shaun entre las dos.


Para hacer la oveja preparé unas cartulinas de colores para que contrastase el fondo, pintura blanca, unos ojos, pegamento de barra y recorté en cartulina negra la forma de la cabeza y las piernas.


Le dije a Alexandra que pintara con los dedos en blanco haciendo una nube. Para ella es todo un esfuerzo concentrarse en pintar solo en un punto...

Una vez teníamos la mancha le dije que tenía una sorpresa para ella y conforme iba pegando las partes de cartulina recortada en negro se fue emocionando al adivinar de qué se trataba. Por último le hice pintar el pelo de la cabeza.

Intenté hacer un segundo Shaun pero como ya sabía de qué iba la cosa quiso primero pegar las patas y la cabeza y ya no me hacía caso en nada, así que quedó como quedó. Con más lana fuera que dentro...


Pero estamos muy contentas con el resultado. Colgué las ovejas y siempre que las ve me pide hacer más XD.

25 de febrero de 2016

ESCOLARIZAR O NO ESCOLARIZAR, ESA ES LA CUESTÓN


Como ya comenté en el post anterior tenemos muchas reticencias con el sistema educativo actual, así que en casa nos hemos planteado todas las posibilidades.

NO ESCOLARIZAR:

Homeschooling - Sería llevar el colegio a casa. Funcionar más o menos igual que un cole: con horarios y fichas. Procuras que tus hijos vayan aprendiendo a la par que lo están haciendo los niños escolarizados. Pero al hacerlo en casa lo puedes gestionar a tu manera: incluir pedagogías alternativas y dedicar las horas que creas convenientes, que normalmente no son tantas como las del colegio porque cunden mucho más.

En Cataluña existe la coordinadora catalana pel reconeixement i la regulació del homeschooling desde donde se pueden gestionan las familias diseminadas por el territorio para realizar proyectos conjuntos que enriquecen la enseñanza de los pequeños.    

Unschooling - Presupone que el aprendizaje está en todas partes y en todo momento. Los padres siempre están alerta sobre las necesidades de aprendizaje que demuestran tener los niños y sobre ello proponen actividades. Pero no hay fichas ni libros. De esta manera se respeta totalmente el ritmo del niño o niña.  

Para mí, en el estado español, Laura Mascaró es la abanderada de este movimiento tan en auge en los últimos tiempos. Recomiendo seguirla porque es una mujer muy activa y con las ideas muy claras de la que se aprende mucho.

Tengo que decir que estas dos opciones en principio no son legales. Cada comunidad autónoma se gestiona diferente aunque parece que en general la no escolarización no está perseguida a menos que alguien te denuncie.  Entonces sí que empiezan los problemas.

 Imagen extraída de esto no es una escuela donde hablan de la educación creadora de Arno Stern, el cual no llevó a la escuela a su hijo nunca y éste hace poco a publicado un libro (el cual recomiendo) contando su experiencia.

ESCOLARIZAR:

Escuela alternativa - Una opción que a muchos nos gustaría pero que no todo el mundo tiene la suerte de disponer de este recurso cerca. Son escuelas llamadas libres donde se imparten pedagogías alternativas como Montessori o Waldorf o que beben de diferentes corrientes como pueden ser Reggio Emilia o las bosque escuelas. En general su pedagogía está basada en respetar los ritmos naturales de los niños, fomentar el juego libre, no trabajar materias sino proyectos, no hacer exámenes y se caracterizan porque tienen un material específico que suele ser hecho con materiales nobles.

Hay que decir que este tipo de escuelas en principio tampoco serian legales y por tanto no se obtiene ninguna titulación oficial.


Escuela pública - las escuelas convencionales todos sabemos como funcionan. Es una estructura más rígida donde se obliga al niño a seguir un temario decidido por el gobierno.

Pese a que la escuela convencional ha bebido de pedagogías alternativas en los últimos años. (El adaptar el mobiliario a la ergonomía de los niños para fomentar su autonomía, por ejemplo, es inspirado en el método montessori. Antes los niños estudiaban en rígidos pupitres) todavía queda mucho camino por hacer.

Por suerte parece que algo se va moviendo poco a poco y dentro de la escuela pública podemos encontrar escuelas que luchan por ser una escuela viva y activa donde se trabaje por proyectos y basándose en pedadogías alternativas. De mi casa al mundo hizo un genial post donde explica el funcionamiento de estas escuelas en términos generales y adjuntó un listado de 40 escuelas españolas que han conseguido cambiar la manera de hacer. 

Porque nos puede parecer que todas las escuelas son iguales pero por suerte esto no es así. Siempre hay matices, así que cuando busquemos escuela para nuestros hijos debemos fijarnos muy bien y preguntar mucho para poder saber cuál es la escuela que se adapta a aquello que más nos gusta y dónde creemos que nuestro hijo puede encajar mejor.

Imagen extraída del artículo que Fundació Roger Torné preparó sobre las bosque escuelas.

TIPS A LA HORA DE VISITAR UNA ESCUELA:

- Primero decir que es más aconsejable visitar la escuela en funcionamiento para poder fijarnos en sus rutinas diarias, ya que en las jornadas de puertas abiertas todo está muy bien arreglado y preparado para las visitas y suele haber mucha gente en poco tiempo. Así que si algún centro te llama especialmente la atención puedes llamar y concertar una visita privada.

- Importante saber cuál es el proyecto educativo del centro: qué método de aprendizaje imparten y si tienen alguna orientación pedagógica concreta.

- Cuantos alumnos hay por aula. Personalmente valoro los ratios bajos ya que creo fomentan que el educador/a pueda estar más atento a las necesidades de los niños.

- Preguntar su postura ante los deberes. Hay quien los cree necesarios. Yo prefiero que sean pocos. Saber cual es la linea de la escuela nos puede ahorrar disgustos posteriores.

- Se habla mucho de los ambientes preparados y muchas escuelas nos remarcarán que trabajan con ellos pero mejor investigar porque un ambiente no es sólo una cocinita sino un espacio de investigación propuesto según las necesidades de los menores, y lo ideal es que se trabajen varios días a la semana como herramienta de aprendizaje lúdico.

- Preguntar si se rigen por una editorial. Si siguen un libro o fichas y dividen por materias o si trabajan de verdad por proyectos. Trabajar por proyectos es un concepto que está muy de moda últimamente pero poca gente sabe realmente de qué se trata, así que antes recomiendo la lectura de este post de Maternidad continuum donde explica de manera genial y gráfica qué significa trabajar por proyectos en la escuela.

- Fijarse en los detalles. Si las cosas que hay colgadas en clase están hechas por los alumnos o por los docentes. Es un detalle importante porque nos da pistas de a qué y a quién se le da el protagonismo. No es lo mismo tener letras colgadas que dibujos de los niños. También es importante observar qué tipo de juguetes se usan en la escuela (de pedagogías concretas, hechos de materiales nobles o de plástico, si están más o menos estructurados...).

18 de febrero de 2016

NO ME GUSTA EL COLE :(


Antes de tener hijos ya era un tema debatido en casa. Nos entristece mucho ver la cantidad de cosas que no nos gustan del sistema educativo español actual.

Partimos de nuestra experiencia personal. Ambos nos hemos pasado más de veinte años estudiando y no tenemos demasiado claro si tanto esfuerzo ha valido la pena.

Yo en el cole era la típica del aprobado justito. Casualmente aprobada justito incluso plástica, la asignatura que más me gustaba con diferencia. Y esas notas que tanto me hacían sentir una inútil y un caso perdido para toda la vida más tarde me han demostrado que tan sólo me sirvieron para crecer estigmatizada porque en realidad he hecho y he estudiado todo lo que he querido e incluso con muy buenos resultados cuando ha sido mi elección.

Mi pareja era el caso contrario a mi. Se aburría en clase como yo pero no por la misma razón. Él casi sin escuchar se entera de las cosas así que encontrarse con que el mismo temario se repitiera una y otra vez incansablemente provocaba que se dedicase a "enredar" en clase. Todas sus notas eran excelentes pero iban acompañadas de un toque de atención del tutor hacia su comportamiento inadecuado en clase. Además hay que sumarle que después de estudiar una carrera dura como arquitectura un buen día se encontró en la calle, sin posibilidades de trabajo a menos que obviara toda su formación y aceptase trabajos de categoría inferior. Un buen varapalo.
Con esta base nos encontramos con que nuestra hija el próximo curso podría empezar la educación infantil pero hay toda una serie de cosas que no nos gusta de nuestro sistema educativo.

- El horario escolar. Primera cosa que me parece fatal. En Cataluña la jornada escolar es partida y los niños deben ir a clase por las tardes a hacer una ridícula hora y media lectiva. ¿Hace falta realmente? Este horario implica cuatro desplazamientos al día. A parte de ser insostenible ecológicamente (porque actualmente son muchísimos los niños que van al cole en coche) ¿se piensan que los padres o tutores no tienen otro trabajo en todo el día que ir y venir del cole? Esto genera que sean muchos los niños que se quedan a comer al colegio, cosa que implica que haya niños que están encerrados durante 7 horas y media (sin contar si hacen hora de acogida) en el recinto escolar.

- El negocio de los comedores. Porque para mi este horario absurdo escolar responde (entre otras cosas) a un negocio encubierto como es el de los comedores. Donde un menú escolar cuesta como el de un restaurante pero sin posibilidad de escoger plato. ¿Con qué criterios se confecciona el menú? ¿De qué procedencia son los ingredientes que se utilizan? Seguramente muchos padres ni lo saben.

- Aulas masificadas. Sinceramente, que en una aula de P3 haya una profesora y 29 niños me parece un escándalo. Por mucho que en algunas horas pueda haber una profesora de refuerzo... ¿Qué atención se le puede dar a cada niño?

- Libros de texto. Cada año se escuchan historias de editoriales que cambian detalles mínimos de los libros para que éstos no se puedan reutilizar, el elevadísimo coste de los libros que llegan a endeudar a familias e incluso "el maloliente negocio de los libros de texto" cuando ¿realmente son necesarios hoy en día?    

- Poco tiempo para jugar. Personalmente creo que el trabajo de un niño es jugar, moverse y experimentar pero no me parece que en las escuelas se dedique demasiado tiempo a ello. Se puede jugar de múltiples maneras y estar aprendiendo mucho con ello pero en nuestro país lo único que parece que vale es rellenar fichas. Vemos como una salvajada cortarle las alas a un pájaro y no en cambio obligar a un niño a  estar sentado durante horas.

- Fichas. Fichas. Fichas. Trabajo sobre el papel sentados en una silla dura y poco ergonómica que deja poco tiempo para la exploración real. Salir a la calle y tener experiencias vivenciales es mil veces más enriquecedor que una ficha. Todo el mundo lo sabe pero en cambio no queremos que nuestros hijos salgan al exterior por miedo al frio, la lluvia, el tráfico,... Nos dan pena los animales enjaulados del zoo pero no dejar a nuestros hijos encerrados durante horas y horas en la escuela.

- Los deberes. ¿En serio hace falta hacer deberes en casa después de todas las horas lectivas diarias? ¿Y el tiempo en familia? ¿Para cuando? Niños estresados con sobrecarga de deberes que incluso algunas veces acaban haciendo los padres. Absurdo sobre absurdo que refleja de manera genial Raúl Hernández en "la alubia en el yogur y los absurdos del sistema educativo". 

- Las actividades extraescolares. No forman parte del propio sistema educativo pero para mí son el reflejo de las deficiencias de éste. Ya que si los padres estuviesen contentos con la educación de sus hijos éstos no creerían necesario complementar las interminables horas de estudio con extraescolares. Como mucho algún curso para profundizar un tema que al niño le apasione pero no todas las tardes ocupadas como se suelen tener porque (repito) ¿y el tiempo en familia? 

- Las notas. Cortar a los niños por el mismo patrón. Que se les divida por el único criterio de la edad y no por inquietudes, capacidades,... y después se les subdivida por si son suficientes o excelentes. ¿Pero qué se evalúa realmente

- No hay garantías de éxito y en cambio es obligatorio. Para mi es una contradicción espectacular. Nadie te garantiza que tu hijo vaya a asimilar todo el temario que le imponen pero no puedes negarte a escolarizarlo. Ni tan solo puedes escolarizar en otras pedagogías alternativas. Debes hacerlo en aquella que dictamina el gobierno de turno según sus intereses. El sistema escolar español ha demostrado de sobras que no funciona, el fracaso escolar es alarmante pero aun así seguimos enrocados en el mismo sistema arcaico que se hacía servir a principios del siglo XX. Entonces ¿los niños son la herramienta del futuro? ¿para qué? ¿para mantener el status quo que tanto interesa a unos cuantos?

- El uso de nuevas tecnologías. Para las cuales muchas escuelas ni siquiera tienen la instalación necesaria. Parece que aportan modernidad e innovación pero personalmente no lo creo así. Otro engañabobos. Sinceramente los ordenadores, pizarras electrónicas y tablets por ahora me generan más reticencia que otra cosa. Os recomiendo la lectura de este post sobre la verdadera innovación educativa.

- Me choca que en países como Finlandia un profesor de primaria se vea como una eminencia y aquí hay mucho que no sabe qué hacer y estudia educación infantil. Al final parece que los profesores son como trabajadores de una fábrica que vomitan el temario un año tras otro hasta aborrecer la enseñanza cuando pienso que un maestro debería ser un acompañante. Alguien que detectase las inquietudes de los niños para proporcionarles las herramientas necesarias para su evolución. Ningún año sería igual porque serían los niños los que determinasen el temario a tratar según sus intereses actuales. No tratar a los niños como recipientes vacíos que han de ser llenados sino como plantas a las que las regamos para que vayan creciendo.

Cuando los niños son escuchados se detectan más rápido y mejor posibles problemas. Y si existe un conflicto se debería poder para máquinas y resolver aquello que nos quema en las manos. No mirar a otro lado y seguir adelante con el temario porque sino no se llega a cumplir objetivos.

Incluir a los niños en las decisiones escolares a parte de ser una experiencia enriquecedora los hace ser conscientes del lugar, hacerse la escuela suya y quererla y cuidarla más y mejor.

 Ilustración de Creative Thursday

Para todo ello los padres deberíamos ser los primeros en cambiar de mentalidad. No esperar que nuestro hijo salga del colegio cargado de fichas que ha realizado y notas de la profesora diciéndonos cómo es nuestro hijo sino esperar recoger niños del colegio que nos expliquen todas las experiencias que han vivido esas horas que no han estado con nosotros, como se sienten y sus inquietudes.

11 de febrero de 2016

HIJOS DE UN DIOS MENOR


Hay una cosa que es verdad. Hasta que no tienes hijos no sabes lo que es el amor. Esta frase categórica da mucha rabia cuando no los tienes, lo sé. Lo siento mucho. 

Puedes querer a tu madre, tu pareja, tu mascota,... da igual, lo que sea... pero es cuando te ves veinticuatro horas cada día pensando en tus hijos cuando te das cuenta de que existe otro amor. El más loco de todos. Un amor que acepta sin ascos besos babosos, limpiar mierda (perdón por la palabra pero es así de literal), los múltiples despertares para dar alimento, apagar la sed, espantar monstruos, luchar contra la tos, controlar fiebres o lidiar contra los mocos.

Aceptas con resignación pasmosa cosas que antes creías que te harían morir. Las ojeras infinitas, la comida ya fría, ir cargada como una mula, perder la figura, el estilismo, la carrera profesional por la que tanto has luchado,... todo queda en segundo plano ¡y con alegría!.

Porque cuando mis hijas me miran y sonríen me fundo, cuando me dan un beso o un abrazo se me para el corazón, se me cae la baba simplemente cuando las miro y me llena de orgullo que me llamen mama hasta desgastar la palabra.

Así que algunas veces me ataca un miedo muy profundo que nunca antes había sentido. El peligro está en todas partes y pensar que mi hija podría caer, chocar, clavarse alguna cosa, enfermar,... y morir. Así en frio. Sin despedirme. Que me puedo levantar una mañana sin saber que por la noche ella ya no estará, se me hiela el alma. 

Estas son variables que existen y siempre existirán. No se puede controlar todo. Es así. No queda otra que resignarse.

Pero me han hablado de una niña saharaui que ha muerto con nueve meses por falta de alimento y de repente se me ha convertido la sangre espuma. No me puedo llegar a imaginar que dolor tan profundo para una madre no poder alimentar a los suyos.

Yo, que he crecido viendo campañas del Domund con negritos desnutridos y llenos de moscas nunca antes he sentido tanta compasión ante una escena de hambruna y sin necesitar una imagen. Sólo de escuchar una pequeña historia sobre una hija y una madre que no conozco y que nunca he visto.

Porque existe un hilo invisible que une a todas las madres seamos como seamos, vengamos de donde vengamos.

¡Dejémonos ya de tonterías!. ¡Todos somos iguales!. Aquí sí que no hay que resignarse. Hemos construido un mundo injusto. No hay derecho a que para que unos tengan más otros deban tener menos. Que nos creamos que por haber nacido en un sitio determinado seamos ciudadanos de primera. Que tratemos así, que pensemos lo que pensamos, que digamos lo que decimos de gente que arriesga la vida, que lo deja todo atrás por poder dar de comer a sus hijos

A mí me avergüenza, y como por desgracia no puedo bajarme de este mundo, hago todo lo que puedo desde mi sitio. No me siento pequeña. Creo en el efecto mariposa. Todo acto tiene una repercusión. Así que puedes ayudar económicamente a una ong pero también puedes colaborar en ella o en alguna otra entidad. Desde una AMPA a una Asociación de vecinos, generas movimiento, cooperación, haces este mundo mejor. Reutilizar y evitar que África (o el mar) sea un vertedero. Renunciar cosas fabricadas masivamente en países que explotan recursos y personas. Viajar conscientemente integrándote allí donde vas y no permitir que para que tú te tomes un mojito frente al mar cristalino haya personas explotadas. Que para que puedas comer filete barato se torturen gente y animales. Que para que puedas ganar dinero de tus ahorros se subvencionen guerras...

Podemos hacer mucho y no sólo llorar frente al televisor ante la imagen de un niño muerto en una orilla. Quiere a tus hijos, dales todo el amor, todas las horas, todo el ejemplo que necesitan para crecer en un mundo autosostenible, donde la riqueza más grande sea esa sonrisa que te alegra el día. Donde no falte pero tampoco sobre. Donde haya para todos.

Sé el cambio que quieres en este mundo.


Una madre y su hijo en un campo de refugiados de la guerra en Bangladesh. Foto de Don McCullin. 1971. Extraída de aquí.

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